domingo, 27 de abril de 2014

Unos inolvidables días en Barcelona.

¡¡Hola viajeros!!


Durante las pasadas vacaciones de Semana Santa mi novio, Pablo, y yo fuimos a pasar unos días a Barcelona. Como somos estudiantes y no tenemos mucho dinero, compramos un billete barato por internet y dormimos en casa de Joan, un primo de Pablo. Salimos de Madrid el jueves a las siete y media y llegamos al aeropuerto de Barcelona a las nueve de la noche. Joan nos recogió en el aeropuerto. Fuimos a su casa para dejar las maletas y después salimos a tomar unas cervezas por el barrio de Gracia.


El viernes nos levantamos temprano para ver la ciudad: paseamos por su gran avenida, el Paseo de Gracia, visitamos la Casa Batló y la Pedrera (dos impresionantes obras de Gaudí) y después comimos unas tapas en una terraza. Después de comer Pablo fue al Camp Nou y al Museo del FC Barcelona. A mí no me gusta el fútbol así que me quedé en el centro y caminé por sus pintorescas calles.  Cuando regresó Pablo, tomamos un tranvía y subimos al Tibidabo, desde allí las vistas al atardecer son preciosas. Después, por la noche, salimos de fiesta con Joan y sus amigos. Fue una noche muy divertida.


La azotea de La Pedrera.



Fachada de la Casa Batlló.


Paseando por el Barrio Gótico.


A la mañana siguiente, el sábado, para aprovechar el buen tiempo subimos a la otra montaña de Barcelona: Montjuic; allí visitamos el museo Fundación Miró y el Poble Espanyol, un lugar con mucho encanto.  A mediodía bajamos a la ciudad y fuimos a comer a un restaurante de la Barceloneta, la playa de Barcelona. Después de comer dormimos una pequeña siesta en la playa. Luego, llenos de energía, alquilamos unas bicicletas y recorrimos el paseo marítimo hasta la Villa Olímpica, donde tomamos unas tapas. Después, ya muy cansados, regresamos al apartamento de Joan.


Espectacular fuente de Montjuic.





Bicis para alquilar.



La Barceloneta. ¡¡Parece verano!!


El domingo por la mañana visitamos la Boquería, un mercado lleno de productos deliciosos, paseamos un poco por las Ramblas y tomamos el metro para ir a La Sagrada Familia. Después compramos unos bocadillos, tomamos nuevamente el metro y fuimos al Parque Guell donde comimos y disfrutamos de este maravilloso lugar diseñado por Gaudí. Y después de tanta belleza, lamentablemente, a las siete de la tarde fuimos al aeropuerto para tomar nuestro avión y regresar a la rutina en Madrid.

Realmente fueron unos días inolvidables.


La Sagrada Familia.



Interior de la basílica.


Parque Güell.


Imprescindible en tu maleta: una cámara de fotos y unas gafas de sol.

Tres consejos: Compra una Barcelona Card, ahorrarás dinero en los museos y visitas turísticas.
  Sube a la azotea de la Pedrera
  Pasea por las pintorescas calles de la ciudad.   

                        No tomes un bus turístico, ¡alquila una bici!

Lo mejor: el clima

Lo peor: demasiados turistas